

En Pentecostés no solo recordamos lo que Dios hizo, sino lo que sigue haciendo hoy. Las promesas del Espíritu Santo siguen vigentes para su iglesia, y las abrazamos porque en ellas encontramos poder, dirección, consuelo, transformación y la certeza de que Dios sigue obrando en medio de su pueblo. Cada promesa nos recuerda que el Espíritu Santo no es solo una experiencia, sino la presencia viva de Dios con nosotros.

Promesas
del Espíritu Santo
“Y será después de esto, que derramaré mi espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi espíritu en aquellos días.”
Joel 2:28-29
“Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros quedaos en la ciudad de Jerusalem, hasta que seáis investidos de poder de lo alto.”

Lucas 24:49
“Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”
Hechos 2:38-39
“Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan a la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
Hechos 1:4-5
“En el cual también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, sois sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”
Efesios 1:13-14

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros.”
Juan 14:16-17
“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que yo os he dicho.”
Juan 14:26

“Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir.”
Juan 16:13
“Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; mas el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.”
Romanos 8:26


“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
Hechos 1:8
“Yo empero estoy lleno de fuerza del Espíritu de Jehová, y de juicio, y de fortaleza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.”
Miqueas 3:8
“Entonces respondió y me habló, diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
Zacarías 4:6
“Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.”
2 Corintios 3:17-18
“Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder; para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, sino en poder de Dios.”
1 Corintios 2:4-5

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual no soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”
Mateo 3:11
“Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.”
Hechos 2:1-4


“Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré el corazón de piedra de en medio de vuestra carne, y os daré corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos, y guardéis mis derechos, y los pongáis por obra.”
Ezequiel 36:26-27
“Mas este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.”
Jeremías 31:33
“No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador.”
Tito 3:5-6
“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó a Cristo de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
Romanos 8:11

“Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.”
Gálatas 5:22-23
“Porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad.”
Efesios 5:9


“El Espíritu de Jehová el Señor es sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.”
Isaías 61:1
“Cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él.”
Hechos 10:38
“Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.”
1 Juan 2:20
“Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.”
1 Juan 2:27

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”
Romanos 8:14
“Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.”
Romanos 8:16
“Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones, el cual clama: Abba, Padre.”
Gálatas 4:6

“Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu.”
Efesios 5:18
“Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con confianza.”
Hechos 4:31
“Y los discípulos estaban llenos de gozo, y del Espíritu Santo.”
Hechos 13:52
Una promesa vigente
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de templanza.
2 Timoteo 1:6-7
“No apaguéis el Espíritu.”